Terror en Corto
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EXP-0019Testimonio real

A un paso del infierno

Esta es una historia que me compartió un amigo: Durante el año del 2010 en domingo, mi padre y mi madre nos llevaron su trabajo a mi hermana, a mi primo y a mí, la empresa era y sigue siendo una empacadora que conocemos la mayoría de mi familia, desde mis abuelos, algunos tíos y mi padre y mi madre trabajaron ahí durante mucho tiempo, mi abuelo fue el que nos contó que ahí habían encontrado enterradas a dos chicas adentro de un costal y el al haber trabajado como velador, escuchaba las historias de los guardias quienes las avistaban con más regularidad a dos jóvenes con un vestido largo con velo. Esta tuvo atribuidos más eventos paranormales, desde las antes mecionadas, sombras, ruidos y un niño de camisa de rayas que algunos trabajadores habían avistado y este último fué al que avistaron mi primo y mi hermana. Al estar aburridos de la visita, decidimos jugar a las escondidas, mi hermana fué la primera en comenzar a contar, yo me escondí en unos cajones grandes que estaban al lado de mi madre y mi primo se escondió no muy lejor destrás de unas tarimas, a este lo encontró primero mi hermana, ambos comenzaron buscarme por todos lados sin dar conmigo, decidieron atravesar un pasillo que los llevaba hacia un sendero con unas escaleras que llevaban a los invernaderos, la zona más inquietante de la empresa y la zona en donde habían avistado al niño de la playera de rayas, si ahí estaba, ellos en su inosencia, me gritaron "quique, sal de ahíya te vimos" en ese momento el niño salió corriendo hacia los invernaderos, quisieron seguirlo pero mi hermana pensó que yo daría la vuelta así que decidieron regresar a donde estaba mi madre y me vieron en menos de 1 minuto de regreso caminando ahí adentro de un cajón, asomado esperando a que me vieran, llegaron reclamándome sobre el por qué había corrido, yo les dije que no me había movido de ahí, ellos escépticos le preguntaron a mi madre si yo había estado ahí todo el rato y ella respondió que sí que ella me dijo que no me fuera lejos, mi primo y mi hermana se quedaron helados contándole a mi madre sobre lo que habían visto hace un momento. Esa anécdota quedó solo como las risas de la tarde o algo fuera de lugar, aunque ahora al yo escuchar que demonios toman una forma de un infante para engañar a sus víctimas me pregunto ¿Hacia dónde quería llevarse a mi hermana y a mi primo?

Testigo anónimo #0019 · Irapuato (Guadalupe de Rivera)
EXP-0018Testimonio real

El último mensaje de la abuela

Hola, me gustaría contar una historia que me ocurrió después de velar a un familiar que lamentablemente tuvo que partir, yo no soy muy creyente de cosas paranormales, hasta que algo me sucedió. Recibimos un lamentable mensaje de unos familiares nuestros, en el cual mi abuelita había fallecido, eran las 12 AM que fuimos a velarla. Todo iba bien, hasta que en un momento y de la nada empezamos a sentir frío, sentíamos como bajaba demasiado la temperatura, pero quizás fue porque era de madrugada y las bajas temperaturas cambian drásticamente, casi eran las 3AM mi hermano y primo tenían mucho sueño que ya nos queríamos ir, ante ello, nos tuvimos que retirar, llegando a nuestra casa sentimos más frío de lo normal, mi padre no le importo puesto que vivimos en un rancho donde hace más frío que en una ciudad. No obstante, nos percatamos de que no teníamos luz, mi primo se fue a su casa ya que tenía mucho sueño y mi hermano y yo nos quedamos fuera de nuestra casa es un patio donde toda nuestra casa están compartidas y donde también tenemos un pequeño bosque detrás hay un campo de cultivos enorme. Fui ahí que mi hermano y yo sentimos algo que no andaba bien, unos lamentos se escuchaban detrás del campo, como de una ancianita pidiendo ayuda realmente cuando este tipo de cosas suceden o algo impactantes, me quedo paralizada y no sé cómo reaccionar hasta que mi hermano me agarro de la mano y nos metimos rápido a la casa. El miedo nos recorría por todo el cuerpo que no pudimos movernos 2 minutos después lo gritos dejaron de escucharse, mi padre entro y nos preguntó de por qué estábamos escondidos debajo de las sábanas de la cama, nosotros le contamos lo que escuchamos, hasta le preguntamos que, si él también la escucho, pero su respuesta nos sorprendió ya que nos dijo que no, nosotros confundidos nos preguntamos los siguiente: Y si esos lamentos... eran de.... ella?

Testigo anónimo #0018 · Irapuato (La soledad)
EXP-0017Creepypasta

Fondo Borroso

Desde que trabajo bajo un modelo híbrido, paso al menos tres días a la semana haciendo *home office*. Mi escritorio está en mi habitación, y como suelo ser bastante desordenado y casi siempre hay ropa sobre la cama, tengo activada la opción de "desenfocar fondo" por defecto en todas mis reuniones de Zoom o Teams. La herramienta es muy precisa: la cámara recorta tu silueta, mantiene tu rostro nítido y convierte todo el entorno detrás de ti en una mancha borrosa irreconocible. Anoche, pasadas las once, estaba en una última videollamada rápida con un compañero de equipo, Daniel, para revisar un documento urgente. Mientras él hablaba y compartía su pantalla, yo lo escuchaba distraído, mirándome en el pequeño recuadro de mi propia cámara en la esquina. Detrás de mí, solo se distinguía la silueta borrosa de la puerta entreabierta de mi clóset. De pronto, noté un pequeño salto en mi video. Una sección muy específica en la oscuridad del clóset, justo por encima de mi hombro izquierdo, perdió el filtro de desenfoque y se volvió nítida por un segundo antes de volver a difuminarse. Pensé que era una falla en mi conexión a internet o que me había movido muy rápido. Pero entonces volvió a ocurrir. Esta vez, la porción del clóset no solo se enfocó perfectamente, sino que el programa de la cámara dibujó un pequeño recuadro verde en esa zona. Ese pequeño marco que la aplicación usa para hacer seguimiento automático. Ese recuadro que solo aparece cuando la inteligencia artificial detecta un rostro humano en la imagen. Tragué saliva, sintiendo cómo un escalofrío me recorría la nuca, incapaz de voltear. *Es un error del software*, me dije, apretando las manos bajo el escritorio. *Una camisa mal colgada, los pliegues de un abrigo... el algoritmo se confundió con las sombras. Vivo solo.* Traté de relajar el rostro, fingiendo normalidad, y devolví mi atención a la voz de Daniel, obligándome a no mirar mi recuadro de video. —... entonces, si ajustamos estos márgenes de aquí, el reporte quedaría listo para mandar mañana a primera hora —decía Daniel, monótono. De repente, se detuvo a mitad de una frase. Vi en su ventana de video cómo fruncía el ceño. Se quitó los lentes, parpadeó un par de veces y se inclinó hacia adelante, acercando mucho su rostro al monitor, como si tratara de analizar un detalle minúsculo en mi pantalla. Hubo un silencio pesadísimo que duró unos cinco segundos, en los que solo se escuchaba el ventilador de mi computadora. —Oye, perdón que me desvíe del tema —dijo Daniel de pronto, con la voz tensa y un poco más aguda de lo normal—, pero, ¿le puedes pedir a la persona que está parada en tu clóset que deje de sonreír a la cámara? Me está poniendo muy nervioso.

@hector · ubicación desconocida
EXP-0016Testimonio real

Cancelación de Ruido

La mejor inversión que he hecho en el último año son mis audífonos inalámbricos. Tienen una función de cancelación de ruido activa que es casi mágica: te los pones, presionas un botón y el mundo exterior desaparece por completo. Es ideal para cuando quiero desconectarme de todo. Ayer por la noche, aprovechando que estaba solo en casa, decidí lavar la montaña de platos que se había acumulado en el fregadero. Me puse los audífonos, activé la cancelación de ruido, reproduje un podcast de misterio a buen volumen y me puse los guantes de goma para lavar. No escuchaba nada más que la voz del narrador. Ni el agua golpeando los trastes, ni el zumbido del refrigerador, ni la lluvia ligera que caía afuera. Nada. Estos audífonos tienen una configuración "inteligente". Si los micrófonos externos detectan que alguien te está hablando o si tú empiezas a hablar, pausan el audio automáticamente y activan el "Modo Transparencia", dejando pasar todo el sonido del exterior para que puedas mantener una conversación sin tener que quitártelos. Llevaba unos diez minutos lavando, de espaldas al resto de la casa, cuando de pronto el podcast se pausó. El vacío silencioso de la cancelación de ruido desapareció, reemplazado por el sonido amplificado del agua corriendo en el fregadero y el eco de la cocina. Me molestó un poco. Pensé que tal vez había carraspeado o hecho algún ruido con la garganta sin darme cuenta. Con el antebrazo, para no mojar el auricular, le di un golpe suave para reanudar la reproducción y volver a aislarme. Pasaron tres minutos más. Estaba tallando una sartén cuando el audio se volvió a cortar de golpe. El Modo Transparencia se encendió de nuevo. Bufé con fastidio. Cerré la llave del agua, me quité los guantes de goma y me sequé las manos con un trapo. Tomé mi celular de la barra de la cocina, abrí la aplicación de los audífonos y fui a la configuración para apagar esa función de una vez por todas. Justo antes de desactivarla, mis ojos se detuvieron en la pequeña letra gris que explicaba cómo funcionaba el sensor. Decía: *“La Detección de Conversación pausa el audio y activa el sonido ambiente automáticamente al registrar el patrón de frecuencias de una voz humana a menos de cincuenta centímetros de distancia.”* Me quedé completamente helado. Yo no había cantado, ni murmurado, ni tosido. Y estaba completamente solo en la casa. No me atreví a mover un solo músculo. Mi reflejo en la ventana oscura frente al fregadero no me dejaba ver qué había a mis espaldas por el brillo de la pantalla del celular. Con el Modo Transparencia aún encendido, amplificando cada mínimo sonido a mi alrededor, escuché algo que me heló la sangre. A través del auricular izquierdo, captado con perfecta nitidez por el micrófono trasero, escuché una respiración lenta y húmeda. Y un segundo después, una voz ronca susurró tan cerca de mi nuca que el micrófono saturó ligeramente el audio: —Sigue lavando.

@hector · ubicación desconocida
EXP-0012Testimonio real

El Sensor

Era un martes cualquiera. Había sido un día largo en el trabajo, así que llegué a mi departamento, cené algo rápido y me metí a la cama cerca de la medianoche. Vivo solo en un segundo piso; sin mascotas, sin compañeros de piso. Solo yo. Mi rutina nocturna es siempre la misma: revisar que la puerta principal tenga puesto el cerrojo, apagar todas las luces, dejar la puerta de mi cuarto ligeramente entreabierta para que no se encierre el calor, y ver cosas en el celular hasta que me dé sueño. El departamento estaba en absoluto silencio. Hace un par de semanas compré una pequeña luz LED con sensor de movimiento y la pegué en la pared del pasillo. Es barata pero muy útil para no tropezar con nada si me levanto a tomar agua en la madrugada. Se enciende automáticamente al detectar cualquier presencia y se apaga sola a los treinta segundos exactos si no hay movimiento. Estaba a punto de bloquear la pantalla de mi teléfono cuando noté el cambio en la iluminación. Una franja de luz blanca y fría se coló por la apertura de mi puerta. El sensor del pasillo se había activado. Me quedé completamente inmóvil, con el celular a unos centímetros de mi cara. El corazón me dio un vuelco. Repasé mentalmente las opciones lógicas: una polilla grande cruzando por el lente, una falla en las baterías de fábrica, tal vez una corriente de aire. Sí, tenía que ser eso. La puerta principal estaba cerrada por dentro. Nadie podría haber entrado. Me quedé mirando fijamente la luz proyectada en el suelo de mi cuarto, sin atreverme a respirar. *Si fue un error del aparato,* pensé, *se apagará en treinta segundos.* Empecé a contar en mi cabeza. Las manos me sudaban frío. *Veinticinco... veintiséis... veintisiete...* *Treinta.* El pasillo se apagó de golpe. La oscuridad total volvió a cubrir mi habitación. Solté el aire que no sabía que estaba reteniendo. Mis hombros cayeron pesadamente contra el colchón. Una falsa alarma. El cansancio me estaba jugando malas pasadas. Bajé el celular para dejarlo en la mesita de noche y dormir por fin. Justo antes de bloquearlo, el teléfono vibró en mi mano. Era un mensaje de WhatsApp de un número desconocido. Abrí el chat. No había texto, solo era una fotografía. Tardé un par de segundos en procesar lo que estaba viendo. Era una foto mía, acostado de lado en mi cama, con el rostro iluminado únicamente por el brillo de la pantalla. Por el ángulo, había sido tomada desde afuera de mi cuarto, a través de la puerta entreabierta. Y por el tono de la iluminación en el fondo de la imagen, la foto había sido tomada hace exactamente medio minuto, cuando la luz del pasillo estaba encendida. Mientras mis ojos seguían clavados en la pantalla, temblando, apareció la burbuja de "escribiendo..." en el chat. Un segundo después, llegó un nuevo mensaje: *"La luz se apagó. Ya puedes voltear".*

@hector · Irapuato Guanajuato
EXP-0011Testimonio real

Ojos brillantes en la oscuridad

Esta no es una historia, es una experiencia personal verdadera. Sucedió cuando mi difunto abuelo se encontraba internado en el hospital, hace ya como 13 años. Mi madre y yo nos quedamos a dormir, pero yo solía usar mucho las máquinas dispensadoras de café. Esa noche, más o menos a la 1am, ninguna máquina de café estaba funcionando, pero recordé que en la entrada del hospital aún había una. El problema era que todo estaba oscuro: el pasillo, que se dividía en dos, tenía las luces apagadas. Aun así, decidí ir por ese café. Atravesé el pasillo que tenía una bifurcación y llegué hasta la máquina dispensadora, que estaba apagada. Simplemente la conecté, introduje mi moneda y me preparé un café. Al volver, llegué a la intersección de ese pasillo y no sé qué me hizo girar por aquella bifurcación —tal vez curiosidad—. El caso es que tomé el otro camino y llegué a la zona de los consultorios. No había nadie, todo estaba oscuro, pero a lo lejos, en una de las bancas, me pareció ver una sombra: una persona parecía estar sentada ahí. Pensé que era alguien que se había quedado dormido, así que fui a despertarlo. El caso es que, de repente, esa cosa levantó la cabeza y vi unos ojos brillantes que se quedaron mirándome fijamente. Solté mi café y regresé corriendo por el pasillo hasta llegar a la sala de espera, donde estaba mi madre medio dormida. Cuando llegó el vigilante, me comentó que, en efecto, ahí donde yo había estado caminando se aparecía el fantasma de una persona. Esta fue mi pequeña experiencia sobrenatural.

@terrorencorto · ubicación desconocida
EXP-0008Testimonio real

No solo los perros lamen

Una niña de 9 años, hija única y de padres pudientes de gran influencia tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña, pero con una soledad incomparable.Sus padres solían salir a fiestas y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola. Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande, pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Incluso crearon un vínculo especial, el perro se metía debajo de la cama a dormir con ella todas las noches y cuando la niña se sentía angustiada o asustada asomaba la mano por debajo de la cama y se dejaba lamer la mano por el perro, era como un código entre ella y el perro, y ella se tranquilizaba. Una noche, los padres se pasaron a despedirse de la niña antes de ir a una cena, estos se fueron como muchas otras veces y pronto la niña se sumió en un sueño profundo. En la noche, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Ella temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese entonces sintió la húmeda lengua del perro y se tranquilizó, poco después se quedó durmiendo de nuevo. Cuando se despertó por la mañana descubrió algo espantoso, el perro no estaba debajo de la cama como de costumbre, ella bajó las escaleras de su gran casa hasta el pasillo del recibidor, para encontrarse con una desagradable sorpresa, su perro estaba ahorcado en el pasillo con una herida enorme en el estómago, y en el espejo del recibidor rezaba un mensaje que decía; "No sólo los perros lamen". Se dice que cuando los padres volvieron, la niña estaba totalmente trastornada y sólo decía: ¿Quién me lamió?.Aún se busca al autor de tal aberración.

Testigo anónimo #0008 · Sin datos